miércoles, 10 de octubre de 2007

Mitos

Por Universitario II han sido muchos los grandes jugadores que han pasado. A algunos, apenas les conocí. Si acaso, de nombre... los hermanos Aguilar, Pablo, Fran, Rafa (qué gran base, con el que tuve el privilegio de compartir una temporada). Y sin embargo, hoy me gustaría hacer mención a dos jugadores que, por amistad y por calidad, son especiales.

Por un lado a Diego: como en su época fue conocido, Karate Kid. Era tan bueno que, a pesar de ser diestro, cuando jugaba al baloncesto tenía que jugar con la zurda para dar alguna ventaja al contrario. Sin exagerar, sí que es cierto que tenía un perfecto bote de balón y una lectura de las defensas envidiable. Su entrada era incisiva (aún se recuerda la famosa entrada en el campo del Sahagún entre tres jugadores y cogiendo la pelota casi al vuelo). Su carrera en el baloncesto, no obstante, se vio truncada cuando aceptó un contrato con un equipo en la universidad de Berlín y las lesiones se terminaron cebando con él. Triste y apenado, dejó el baloncesto por deportes que respetaran su tobillo.

El segundo es conocido como Javitxu: Nadie como él para saber el algoritmo necesario para conseguir que el triple entre a tablero. Lo que comúnmente se denomina "caca". Increíble. Además, tenía un poderoso rebote y una media vuelta que, cuando estaba inspirado, daba gusto ver. Su fin en el equipo se produjo cuando tuvo que decidir entre su amor por las mujeres y el amor por el baloncesto. Los hechos son historia y sólo queda la esperanza de que sus futuros churumbeles no elijan tan mal como el padre.

Sé que me dejo bastantes jugadores y que muchos de ellos se merecen un comentario aparte, pero estos dos concretamente son los que para mí más han significado de los que ahora no están. Grandes personas que ayudaron a hacer banquillo y un buen grupo.

Otro día, otra entrega de otros jugadores.



(En la foto,el segundo y el tercero por la izquierda)

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